domingo, 4 de octubre de 2015

EL DERECHO AL OCIO







CONCEPTO DE OCIO EN LA SOCIEDAD MODERNA.

El termino ocio etimológicamente proviene del latín otium, que significa reposo. Según el Diccionario de la Real Academia Española (1992), ocio es el tiempo libre, fuera de las obligaciones y ocupaciones habituales.
Pero para llegar a una adecuada comprensión del concepto de ocio, es imprescindible diferenciarlo tanto del tiempo libre, como del tiempo liberado (Cuenca 2000).

El tiempo libre se considera y contempla como el periodo de tiempo no sujeto a obligaciones. El hombre de hoy posee más horas libres de las que es consciente. Aproximadamente, las personas que realizan un trabajo de cuarenta horas semanales y con treinta días de vacaciones al año, pueden disfrutar del 29,5% de tiempo libre, en función del número total de horas que tiene el año.

Sin embargo, en el tiempo libre se realizan una serie de actividades, que aunque no son propiamente laborales pueden llegar a ser obligatorias, tales como las tareas domésticas cotidianas, los desplazamientos sobre todo en las grandes ciudades, las compras de primera necesidad, etc. 

 El tiempo liberado es una parcela de tiempo, con unas dimensiones que dependerán de la situación específica de cada individuo, en el que la persona no tiene que realizar ninguna actividad de forma obligatoria y se encuentra en disposición de elegir libremente lo que desea realizar
El ocio surge cuando se realizan las actividades satisfactorias y gratificantes que posibilita el tiempo liberado, de forma libre, decididas por uno mismo y gestionadas autónomamente (Cuenca 2000).

Manuel Cuenca, profesor de la Universidad de Deusto (Bilbao), contempla y define el ocio como el tiempo libre fuera de obligaciones habituales, que descansa en tres pilares esenciales: Percepción de libre elección en función de preferencias individuales Percepción de libre elección en función de preferencias individuales.
Sensación gratificante y placentera.
Autotelismo: Es un término generado y adoptado por la Cátedra de Ocio y Minusvalía de la Universidad de Deusto, que tras los trabajos llevados a cabo por Cuenca (1995, 2000b), Madariaga (1996, 1998), Gorbeña (1999) y Lázaro (1997) entre otros, caracteriza al ocio como un conjunto de actividades que tienen un fin en sí mismas y no como actividades terapéuticas. Además este ocio autotélico se manifiesta en seis dimensiones: lúdica, deportiva, festiva, creativa, ecológica y solidaria. 

La vivencia del ocio aumenta al incorporarse el tiempo para el recuerdo, el sentimiento que permite recordar una experiencia que se ha vivido de forma positiva y que, por tanto, pasa a convertirse en elemento motivador de una nueva experiencia. Es decir, el ocio propugna un dinamismo que permite vivir de forma gratificante un pasado, un presente y un futuro.

Otros autores españoles han reflexionado también sobre el ocio. Para Argyle (1996), el ocio es el conjunto de actividades que una persona realiza en su tiempo libre, porque desea hacerlas, sin presiones externas, con el objetivo de divertirse, entretenerse y desarrollarse a sí mismo.

Mundy (1998) y Dattilo (1998), consideran el ocio como un espacio en el que ha de estar presente la libre elección para el logro de una autorrealización, como un derecho de la persona y como un medio para la mejora de la calidad de vida.

Según Caride (1998), el ocio ha sido conceptualizado desde tres enfoques diferenciados:

a) Dimensión básica de la vida cotidiana de la persona en función de los hábitos y comportamientos socioculturales de su comunidad.
b) Derecho que ha de ser garantizado por las políticas de servicios sociales con el objetivo de reducir la inactividad y las conductas antisociales que puedan aparecer en el tiempo libre de las personas.
c) Factor de desarrollo integral de la persona humana, valorado como ámbito de expansión cultural idóneo para promover experiencias con fines formativos o terapéuticos.

A continuación exponemos las definiciones y orientaciones que proponen distintas asociaciones, tanto de ámbito internacional como nacional, en torno al tema del ocio y el tiempo libre en la sociedad actual.
a) Asociación Internacional de Ocio y Recreo (WLRA)
La Asociación Internacional WLRA (World Leisure & Recreation Association), define el ocio como:
  • Un área específica de la experiencia humana, con sus beneficios propios, entre ellos la libertad de elección, creatividad, satisfacción, disfrute, placer, y una mayor felicidad. Comprende formas de expresión cuyos elementos son de naturaleza física, intelectual, social, artística o espiritual.
  • Un recurso importante para el desarrollo integral de la persona y un factor fundamental de la calidad de vida.
  • Una actividad que fomenta la buena salud general y el bienestar, al ofrecer variadas oportunidades que permiten a individuos y grupos seleccionar actividades y experiencias que se ajustan a sus propias necesidades, intereses y preferencias. Las personas consiguen su máximo potencial de ocio cuando participan en las decisiones que determinan las condiciones de su propio ocio.
  • Un derecho básico, como lo son la educación, el trabajo y la salud, del que nadie debería ser privado por razones de edad, raza, religión, salud, discapacidad o condición económica.
La WLRA considera que:
  • El desarrollo del ocio se facilita garantizando las condiciones básicas de vida como son, la seguridad, cobijo, alimentación, educación, recursos sostenibles, equidad y justicia social.
  • Para conseguir un estado de bienestar físico, mental y social, un individuo o grupo debe ser capaz de identificar y lograr aspiraciones, satisfacer necesidades e interactuar de forma positiva con el entorno. Por lo tanto, se entiende el ocio como recurso para aumentar la calidad de vida.
  • Muchas sociedades actuales se caracterizan por un incremento de la insatisfacción, el estrés, el aburrimiento, la falta de actividad física, la falta de creatividad y la alienación en el día a día de las personas. Todas estas características pueden ser aliviadas mediante conductas satisfactorias de ocio. 

EL DERECHO AL OCIO EN LA ACTUALIDAD.

Todas las sociedades y culturas reconocen, cada vez más, el derecho de las personas a ciertos periodos de tiempo en los cuales puedan optar libremente por experiencias que proporcionen satisfacción personal y mejoría de su calidad de vida.
Paz, un mínimo de estabilidad social, oportunidades para relaciones personales significativas y la reducción de la desigualdad social, son algunos de los más importantes prerrequisitos para la implantación completa de ese derecho.
Aunque la palabra "ocio" tenga distintos significados en diferentes partes del mundo y sea desconocida en varias lenguas, todas las culturas y todas las sociedades tienen en su vocabulario palabras que corresponden al concepto de "ocio". Por lo tanto, para el objetivo de esta carta, Ocio será tratado como equivalente a conceptos tales como "Freizeit", "Lazer", "Vryetydsbesteding", "Loisir", "Leisure" y otros.
Libertad y opciones para elegir son elementos esenciales del ocio. Libertad para desarrollar sus propios talentos, buscar sus propios intereses y mejorar la calidad de vida. Opción para escoger dentro de una gran oferta de oportunidades, para ampliar sus propias experiencias y opciones de ocio.
Ocio y recreación, en este contexto, son entendidos como respuestas personales sobre actividades que pueden ser hechas durante el tiempo libre, proporcionando satisfacción personal, renovación y placer.

La Asociación Intencional de Ocio y Recreo ha redactado y aprobado la CARTA INTERNACIONAL DEL OCIO cuyo tenor e el siguiente.

Artículo 1: El Ocio es un derecho básico del ser humano. Se sobreentiende, por eso, que los gobernantes tienen la obligación de reconocer y proteger tal derecho y los ciudadanos de respetar el derecho de los demás. Por lo tanto, este derecho no puede ser negado a nadie por cualquier motivo: credo, raza, sexo, religión, incapacidad física o condición económica.
Artículo 2: El Ocio es un servicio social tan importante como la Salud y la Educación. Las oportunidades para el Ocio y la Recreación deben, por lo tanto, ser ampliadas para todos, garantizando el acceso justo con variedad y calidad adecuadas.
Artículo 3: En principio, la mejor fuente de Ocio y Recreación reside en cada persona. La función fundamental de los gobernantes, de las agencias privadas y de las organizaciones es apoyar y ofrecer servicios, enfatizando primordialmente la comunidad local.
Artículo 4: Las ofertas de Ocio, recreación y tiempo libre deben enfatizar la satisfacción personal, el desarrollo de las relaciones interpersonales, la integración familiar y social, el entendimiento y la cooperación internacionales y el fortalecimiento de las identidades culturales. Debe cuidarse el mantenimiento de la calidad del medio ambiente y a la preservación de su potencial para el Ocio y la recreación.
Artículo 5: La formación de líderes, animadores y profesionales de Ocio y Recreación debe ser garantizada allí donde sea posible. Los principales desafíos de estos líderes son estimular a los individuos a descubrir y desarrollar sus talentos, ayudándoles a lograr las habilidades personales que puedan ampliar sus experiencias y oportunidades de Ocio y Recreación.
Artículo 6: La gran variedad de fenómenos de Ocio y Recreación, incluyendo experiencias personales y colectivas, deben ser objeto de estudios sistemáticos e investigaciones académicas. Los resultados deben ser divulgados lo más ampliamente que sea posible, para aumentar el conocimiento del individuo sobre sí mismo, para suministrar subsidios racionales a las decisiones políticas y favorecer una base más eficaz para el desarrollo y la implantación de programas. Todo ciudadano debe tener acceso a todas las formas de información relativas a los diversos aspectos del Ocio y la Recreación.
Artículo 7: Las instituciones educativas de todos los niveles deben dar énfasis especial a la enseñanza de la importancia del Ocio y la Recreación, ayudando a los alumnos a descubrir sus potencialidades para integrar el Ocio en su estilo de vida. Estas instituciones deben ofrecer, también, oportunidades adecuadas para el desarrollo de liderazgos y educadores de Ocio y Recreación.
Epílogo
La presente carta es resultante de un proceso de revisión de la "Carta del Ocio" adoptada por la Asociación Internacional de Recreación en mayo de 1970, en Ginebra, Suiza. Esa revisión tuvo su inicio en un Seminario de la II Conferencia Internacional de Liderazgo en Recreación y Tiempo Libre, realizada en San Juan de Puerto Rico del 22 al 26 de octubre de 1979.

Después se preparó una carta preliminar reuniendo la opinión de un gran número de personas e Instituciones de varias partes del mundo. Esa carta se fue perfeccionando hasta el XXV Encuentro Anual de la WLRA, que ocurrió en Twannberg (Suiza), del 5 al 11 de noviembre de 1981, donde se organizaron todas las contribuciones en una sesión de estudios. Las conclusiones, después de haber sido revisadas por los participantes del Seminario de Puerto Rico y por la dirección de la WLRA, se concretaron en la actual versión.

EL DERECHO AL OCIO EN EL PERU.-

Sin embargo pese a todo lo expuesto, en América Latina y particularmente en el Perú, el concepto de ocio recreativo no ha sido asimilado aún  por la academia que mira el termino son suspicacia  y timidamente prefiere referirse e ese derecho , como "derecho a la recreación" que considera  algunas veces  importante para promocionar el bienestar y la calidad de vida de las personas, pero, otras  como superfluo y no necesario  ya que la ética del trabajo continua siendo muy asimilada  debido al  desarrollo tardío de la  economía peruana.

FUENTES CONSULTADAS.






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