Ir al contenido principal

EL EFECTO MACBETH



Los científicos han echado mano de la obra de William Shakespeare para bautizar con el nombre de 'efecto Macbeth' la tendencia que, según un nuevo estudio, lleva a las personas a lavarse las manos cuando se sienten culpables.

Se sabía desde los tiempos de Poncio Pilatos, el procurador romano que se lavó las manos en aquel histórico gesto con el que quiso distanciarse de la decisión tomada por la muchedumbre, que eligió salvar a Barrabás en lugar de Jesús.

Pero han tenido que pasar 21 siglos para que este gesto intuitivo -el que nos lleva a lavarnos las manos después de haber cometido alguna bajeza- lleve el sello de reconocimiento científico.

De acuerdo con el estudio, publicado en la revista 'Science',(2006) los seres humanos tenemos un gran deseo de lavarnos, literalmente, después de haber actuado contra nuestras creencias, como si el agua contribuyese de alguna manera a enjuagar esa parte del cerebro donde se aloja la conciencia.

'La asociación entre la pureza moral y la física ha sido algo dado por hecho durante tanto tiempo que es sorprendente que nadie lo haya probado empíricamente', dijo Chen-Bo Zhong, investigador de la Universidad de Toronto y coautor del estudio.

Cuando la gente actúa en contra de sus propias creencias, sienten la necesidad de compensarlo


A esta necesidad de lavarse las manos, Zhong le ha dado el nombre de 'efecto Macbeth', en honor a la famosa tragedia del dramaturgo inglés en la que Lady Macbeth manipula a su marido para que asesine brutalmente a Duncan, el rey de Escocia, y tiene la ilusión de que, en sus propias palabras, 'un poco de agua limpiará esta acción'.

Lo cual, por supuesto, sirve de poco: 'Fuera, maldita mancha, fuera' grita Lady Macbeth en una de las líneas más famosas de la tragedia cuando, sonámbula, ve en sus manos unas manchas de sangre que no consigue lavar.

Hace tiempo que los psicólogos saben que cuando la gente actúa en contra de sus propias creencias, sienten la necesidad de compensarlo. Pero lo que no se había estudiado empíricamente hasta ahora es que esta necesidad de compensar se traduce en algo tan físico como lavarse las manos.

En uno de los experimentos con los estudiantes de la Universidad Northwestern, en Illinois, los investigadores dividieron a sus 'cobayas' en dos grupos.

A uno de los grupos se le pidió que recordara una acción poco ética que habían cometido en el pasado, mientras que al segundo se le pidió hacer una acción ética, como devolver una cartera extraviada.

Posteriormente, los estudiantes pudieron elegir entre dos pequeños obsequios: un lapicero o una toallita húmeda.

El grupo al que se había encargado recordar alguna travesura de la que se arrepintiesen eligió, en doble medida que el otro grupo, la toallita con antiséptico.

En otro experimento, los investigadores encontraron que los miembros grupo de los 'pecadores' daba mucho más valor a productos de limpieza que los del otro.

Aunque no es posible preguntar a Shakespeare por el contenido metafórico de su obra, el actor Liev Schreiber, quien dio vida a Macbeth este verano en el teatro del neoyorquino Central Park, señaló al 'The New York Times' que el peso moral del asesinato en la obra fue 'agotador'.

Debido a esta presión, señaló Schreiber, los miembros del reparto guardaron cola para ducharse en el propio teatro sin esperar a llegar a casa, como suele ser habitual.

En la tragedia shakesperiana el agua no es suficiente para lavar la mala conciencia que se queda después de asesinar a un rey.

Pero Zhong señala que en la vida real las faltas suelen ser bastante menos graves (del tipo de besar a un hombre casado o hurtar algo en una tienda, indica el investigador), o sea pequeños pecados que caen en el olvido tras pasarlos por agua.

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA HOMOSEXUALIDAD EN EL ANTIGUO PERU

Durante el descubrimiento de América, los colonizadores encontraron en estas tierras una gran diversidad de prácticas sexuales, desarrollándose todas en un ambiente de respeto y dignidad, pues los modelos de tradición histórica existentes en estas sociedades, no condenaban al individuo que nacía en su seno a un tipo de conducta única. Las crónicas escritas entre los siglos XV, XVI y XVII, dan fe de la presencia en suelo americano de todas las variantes de la homosexualidad, sin que estas fueran vistas con algún desprecio o repulsión.



En Centroamérica y las islas del Caribe, los homosexuales eran considerados como mágicos, dotados de poderes sobrenaturales y su cercanía era augurio de buena suerte, el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo nos cuenta, que fue testigo de como en busca de protección y ayuda divina los pobladores ;traían por joyel un hombre sobre otro en aquel acto de Sodoma, hecho de oro de relieve



Durante la acción evangelizadora de fray Bartolomé de las Casas en México, es…

EL NEOPAGANISMO

El neopaganismo es el conjunto de movimientos espirituales modernos inspirados en formas de religiosidad anteriores al cristianismo en occidente. Este movimiento puede dividirse en dos grandes ámbitos: por una parte, la Wicca y tradiciones derivadas, y por otra, diversos tipos de Reconstruccionismo Neopagano. Debido a las alegaciones de sus fundadores, muchos creen que este tipo de religión tiene sus bases en los primeros dioses de los primeros seres humanos, por lo que muchos la consideran la primera o antigua religión.
El neopaganismo también está relacionado con los nuevos descubrimientos de las teorías sistémicas, y la ecología, volviendo a valorar la relación con la naturaleza.

Wicca
La Wicca fue dada a conocer por el autor y ocultista inglés Gerald Gardner durante la década de los 50 del siglo XX. En sus libros, Gardner aseguraba haber sido iniciado en un conventículo secreto por brujas británicas, que mantenían el culto heredado de la antigua religión tras siglos de persecución po…

HISTORIA DE LA SARNA

La historia del descubrimiento de la etiología de la escabiosis es fascinante y, a la vez, motivo de controversia.

Actualmente no tenemos duda de que la sarna es una dermatosis contagiosa, producida por un ácaro blanquecino, semiesférico, poseedor de 4 pares de patas, cuya morfología es muy parecida a la de otras variedades productoras de las sarnas animales: Sarcoptes scabiei var hominis. La sarna humana se diagnostica por un síntoma (el prurito) y por una lesión (el túnel o galería) que son característicos. Sarcoptes scabiei hominis (del griego sárx, carne, y kopto, yo corto) es el diminuto y voraz animalejo que se dedica a excavar galerías en la piel del ser humano afectado.

Hay que dejar claro que Sarcoptes scabiei no es un insecto. Los insectos tienen 6 patas, antenas y un cuerpo dividido en 3 partes, y la implantación de miembros es torácica, mientras el ácaro de la sarna tiene una cabeza, un cuerpo con forma de tortuga y apéndices que le son útiles para sobrevivir.

Aunque se cu…