domingo, 26 de septiembre de 2010

PAUL JHONSON Y LA HISTORIA DEL CRISTIANISMO


Paul Johnson es un escritor prolífico nacido en 1928 en Gran Bretaña, es un periodista y editor que se encuentra en la línea de los historiadores de los dos últimos siglos, preocupado por los hechos pero también por la interpretación del mundo que le rodea, actualizando problemas e ideas que parecen repetirse en la historia, sin que los hombres aprendamos de ellos.

Cómo nace una fe y cómo se defiende su existencia, qué sucedía en los primeros concilios y sínodos de la Iglesia, cómo creen ahora los cristianos y por qué siguen teniendo fe. Al igual que el resto de sus obras, Paul Johnson hace alarde de su maestría en el arte de contar la historia de una forma accesible, rica en detalles, apreciaciones y anécdotas, al tiempo que ofrece los datos necesarios para responder a cuestiones esenciales sobre la evolución de la fe cristiana. Desde los tiempos de San Pablo, y a través de los primeros concilios de la Iglesia, hasta nuestros días, Johnson ofrece una amplia panorámica de una religión que durante más de dos milenios ha ejercido mayor influencia en el destino de la humanidad que cualquier filosofía


Jhonson afirma que  la definición casi única de la religión cristiana (que al comienzo no era mas que un grupo de memorias inconexas de las ideas de Jesús) aparece en la Epistola de San Pablo a los Romanos.Pero derivar algo concreto de esta epístola es un “pain in the ass”,esencialmente ininteligible. Es difícil saber que quiere decir Pablo
 Pablo insiste en el sentido del "pecado". Según la norma judía, cada persona debía cumplir con 613 disposiciones, lo cual era imposible, y por tanto "pecaba". En el esquema judío de vida, limpiar el pecado se hacía pagando un sacrificio en el Templo, es decir, comprando un cordero a los criadores de éstos y pagando unos dineros a los sacerdotes. (Un buen negocio).

Pero esto es una estupidez. Si uno viola la ley, es un criminal, y debe cumplir sentencia, pero no es un pecado, es decir, una ofensa a un cierto Dios. No lo es porque el concepto de Dios es el de un ser todopoderoso e infinitamente bueno que crea a los seres humanos. Si es así, no puede crearlos con capacidad de maldad, y en cualquier caso los puede perdonar sin más, sin necesidad de compra.

Toda la religión judía y la cristiana se basa en el concepto de pecado. Si hay pecado puede haber sacrificio si el Dios en que se cree no es capaz de perdonar.

En la religión judía se compraba el perdón. En la cristiana se aceptaba que el perdón lo había comprado el mismo Dios muriendo en la cruz. Puesto que el "precio" era infinito, la salvación también.

Si se elimina el concepto de pecado se elimina cualquier necesidad de teología, quedando la religión como religio, religare, cohesión de grupo, normas tribales. Pero el pecado no es el crimen abierto contra la sociedad, sino el remordimiento privado de conciencia. La idea del sacrificio es la compra del perdón mediante un pago.

El problema (judaismo, islam) es la no superación de la cultura tribal, que impide el establecimiento del sistema romano de igualdad ante la ley. Eso exige la existencia de un Dios que castiga, o perdona arbitrariamente, en vez de un sistema social de control. Johnson alaba la Epístola de Pablo a los Romanos. Leída ésta, uno encuentra un documento de un ignorante, que se pasa el tiempo hablando de cosas que sospecha pero no conoce, tratando de convencer a unos grupos judíos de que los gentiles

también pueden ser "justificados", y a esos gentiles de que pueden liberarse del "pecado" creyendo en el sacrificio de Cristo.

La realidad es que el remordimiento de conciencia no es más que un fallo en el análisis del propio comportamiento, y se cura mediante la reflexión y ese mismo análisis (racional, no psicoanálisis). Tratar de curar el remordimiento mediante la confesión y la fé es, esencialmente inútil: Testigo: La necesidad de repetir la cura una y otra vez a lo largo de la vida cada dos o tres días.

No hay comentarios: